Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 20 segundos
Por: Víctor R. Hernández
De cara al proceso electoral de 2027 —donde se disputarán más de 1,700 alcaldías, 17 gubernaturas y la renovación de congresos locales y la Cámara de Diputados Federal—, y teniendo claro que EEUU vendrá por sus políticos ligados con grupos criminales en las semanas por venir, la estrategia de Morena para tratar de detener su desgaste como marca y perder espacios conquistados en 2021, es el detener la narrativa critica y delatora y mantener sus historias de que todo va requetebién . Pero el modelo de sofocación a la crítica se ha endurecido y ya emula esquemas vistos en Nicaragua o Venezuela, articulado a través de tres ejes de presión sistemática:
- Instrumentación normativa: El uso flexibilizado y discrecional de la Ley sobre Derecho de las Audiencias como herramienta de censura previa o represalia editorial. El caso TV Azteca es emblemático.
- Asfixia y chantaje presupuestal: La amenaza explícita del retiro total de la publicidad oficial a cadenas de radio, televisión y prensa escrita si mantienen voces críticas en sus barras de opinión. Los casos recientes en MVS, con la salida de Luis Cárdenas, y el de Grupo Radio Centro, en donde se transmite Aristegui Noticias.
- Terrorismo fiscal y comercial: La fiscalización intencionada a través de Hacienda y la intimidación a anunciantes del sector privado para privar de patrocinadores e ingresos a los medios independientes. Los casos más recientes son TV Azteca y Atypical de Carlos Alazraki.
Casos de Estudio: Purga de Voces Críticas y Represalia Comercial
El impacto de este cerco sobre la libertad de expresión no es abstracto; se traduce en despidos forzados, vetos a analistas y el desmantelamiento de espacios de debate plural.
1. Salidas Forzadas y Veto a Periodistas
- Manuel López San Martín y Luis Cárdenas: Salidas de espacios clave en medios de alcance nacional (como MVS) impulsadas por la directriz oficiosa a las concesionarias: prescindir de la conducción o perder la totalidad de la pauta publicitaria gubernamental para sostener sus nóminas. Desde esta semana, Luis Cárdenas está atendiendo ofertas y ya se habla que podría reforzar la plantilla informativa en TV Azteca.
- Ramón Alberto Garza (Código Magenta) y la “Lista Negra”: El veto directo a través de listas de analistas prohibidos comunicadas a directivos de radio. Entre los perfiles vetados bajo amenaza de asfixia publicitaria figuran periodistas de trayectoria como Héctor de Mauleón.
- Carmen Aristegui: Recortes estructurales y el ajuste forzado en su equipo periodístico (prescindiendo de al menos 10 colaboradores) derivados del acoso comercial hacia sus patrocinadores. Desde esta semana, Aristegui, trabajo con una mínima plantilla de reporteros.
- Carlos Alazraki (Atypical TeVe) La pérdida sistemática de clientes privados e institucionales por intimidación directa a los empresarios anunciantes, empujando a los proyectos independientes a depender exclusivamente del financiamiento de sus audiencias. Alazraki tambien anunció que difícilmente podrá sostener su empresa —que produce 16 programas en vivo a la semana—, hasta el mes de diciembre.

2. Limpieza de Espacios Públicos y Medios del Estado
- Canal 11 y Medios Públicos: La cancelación abrupta de programas analíticos con décadas de tradición (espacios conducidos históricamente por figuras como Leonardo Curcio, Lorenzo Meyer o José Antonio Crespo) y la salida de voces especializadas en el IMER (como Sergio Vela o Javier García Diego), reemplazando el pluralismo por líneas editoriales alineadas al régimen morenista.
- Censura Previa: Casos documentados de restricción a contenidos antes de su emisión utilizando la figura de los defensores de audiencias como pantalla institucional para bloquear entrevistas no cómodas. Canal Once y Canal Catorce cancelaron la transmisión de la entrevista que Sabina Berman le hizo a Eduardo Verástegui para el programa Largo Aliento. Las defensorías de las audiencias argumentaron que el contenido vulneraba los derechos fundamentales de las mujeres y grupos vulnerables, mientras que Verástegui denunció censura del Estado.
El panorama hacia 2027 muestra un entorno mediático condicionado. La asfixia financiera a la prensa independiente no solo vulnera a las empresas de comunicación, sino que priva a la ciudadanía de contrapesos de información en la contienda política más grande del país. Como advertía la máxima periodística: “Más vale el abuso de la libertad de opinión que el más leve ejercicio de una restricción.”