Sin Censura.- Ene. 05. 2026VENEZUELA: JUSTICIA SOCIAL Y… RECONFIGURACIÓN HEMISFÉRICA

Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 15 segundos

Por: Víctor R. Hernández

El silencio que envolvió al Palacio de Miraflores en las últimas 48 horas no fue solo el fin de un régimen, sino el estruendo de un reacomodo en las placas tectónicas globales. Mientras la atención mundial veía cómo Rusia consolidaba su dominio sobre las tierras raras en el sur de Ucrania, Estados Unidos ejecutaba en silencio su contraofensiva maestra en el Caribe. La caída de Nicolás Maduro no es una casualidad temporal, sino una maniobra calculada para reconfigurar la hegemonía hemisférica que, bajo la doctrina delineada desde la llegada de Donald Trump, busca blindar a Latinoamérica.

Al tomar el control de las mayores reservas petroleras del mundo, Washington no solo asegura energía; rompe la columna vertebral del poderoso nodo anti-occidental que China, Rusia y Corea del Norte habían erigido usando a Venezuela como base. Lo que presenciamos no fue solo un colapso interno, sino una operación de limpieza geopolítica: la justicia para el pueblo venezolano ha llegado de la mano de una necesidad estratégica de seguridad nacional estadounidense.

Para entender este desenlace es necesario rebobinar la cinta. El deterioro de la base de sustentación del chavismo se aceleró con la ruptura del pacto criminal que mantenía unidos a los diversos feudos de poder. Desde hace meses, informes de inteligencia señalaban que las facciones militares y civiles se canibalizaban entre sí. Pero el error de cálculo fundamental de Maduro fue creer que sus aliados extrarregionales lo salvarían.

No vio que el escenario había cambiado: con Moscú ocupado en su propia guerra de recursos y Beijing recalculando sus riesgos financieros, el costo de mantener un satélite en el Caribe se volvió impagable. La economía de “burbuja” de Caracas se pinchó, dejando al Estado sin flujo de caja para comprar lealtades, justo cuando la presión del norte se volvió asfixiante y definitiva.

Con el tablero cerrado y las rutas de escape bloqueadas, la capitulación fue la única salida lógica. La negociación final fue técnica, fría y exenta de épica. El análisis forense de esta caída expone cinco fracturas simultáneas que sentenciaron al régimen: cuatro internas y una externa, definitiva.

(Los 5 Ejes – Ajustados para el diseño)

1. La Fractura del Alto Mando (El Quiebre Militar) El pilar de la fuerza bruta cedió por inacción. La estructura de contrainteligencia no pudo prever un “paro de brazos caídos” de generales que, temiendo por sus activos en el extranjero, optaron por una neutralidad pactada. La cadena de mando se rompió antes de llegar a la tropa.

2. La Asfixia Financiera 2.0 (El Cerco Económico) La inteligencia financiera cortó las rutas de liquidez “gris” (oro y criptoactivos) que pagaban la nómina de los anillos de seguridad. Sin flujo de efectivo diario, la lealtad mercenaria se evaporó en 48 horas. Sin dinero, no hubo defensa.

3. El Aislamiento Geopolítico Total (La Soledad Diplomática) La diplomacia latinoamericana, en una maniobra coordinada, cerró el espacio político y aéreo. El mensaje fue unísono: no habría asilo ni salvoconductos. La era de la complicidad regional terminó abruptamente.

4. La Implosión Social Controlada (El Factor Calle) La sociedad civil ejecutó una presión quirúrgica y masiva, ocupando espacios simbólicos sin caer en la violencia. Saturaron la capacidad de respuesta de un estado policial desmoralizado que decidió no disparar. El reconocimiento internacional a su lucha y el premio a su constancia (a través del Nobel a Corina Machado), creó el ambiente que Washington necesitaba para acelerar su plan de asalto al boomker de Nicolás Maduro.

5. El Jaque Hegemónico (La Doctrina Trump) Es la estocada final. La captura de Venezuela cierra el perímetro de seguridad de EE.UU., eliminando la amenaza de misiles o bases extranjeras en su “zona de influencia”. Es el retorno de la Realpolitik: América vuelve a ser una fortaleza inexpugnable frente al eje oriental.

Venezuela amanece ante un horizonte inédito. La reconstrucción será monumental, pero el mensaje histórico es irreversible: en el ajedrez del poder global, cuando los alfiles caen y las torres se rinden, al Rey no le queda más remedio que caer. Jaque mate.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *