Sin Censura Feb 10 2026 Tequila: La metástasis de la narcopolítica

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Por: Víctor R. Hernández

El caso de Diego Rivera Navarro, ahora exalcalde morenista de Tequila, Jalisco, pinta de cuerpo entero el México en que vivimos. Ya no estamos ante una simple infiltración; lo que presenciamos es el borrado total de la frontera entre la autoridad electa y el mando criminal. Hoy, el narco no solo financia campañas; el narco es gobierno.

De la “Plata o Plomo” a la Selección de Candidatos

Como bien han documentado los analistas Salvador García Soto y Héctor de Mauleón, el “modus operandi” de Tequila se repite como un cáncer en Guerrero, Michoacán, Zacatecas, Sinaloa, Tamaulipas, Tabasco, Oaxaca o Guerrero.

La evolución del horror es clara:

  • Antes: El narco coptaba al alcalde electo.
  • Hoy: Capos como “El Mencho” ya seleccionan directamente a sus operadores, los imponen en las boletas (en este caso bajo las siglas de Morena) y los convierten en gerentes de la extorsión.

La Pirámide del Estado Criminal

Tequila es solo la punta del iceberg. Las cifras son alarmantes: en México asesinan a un alcalde cada dos meses y medio. Desde el año 2000, 119 ediles han sido ejecutados. Lo grave es que, mientras algunos mueren por resistirse, otros —como Rivera Navarro— convierten la oficina municipal en una ventanilla de cobro para el crimen.

  • La cuota: El compromiso de entregar 40 millones de pesos anuales al CJNG.
  • La nómina: Direcciones estratégicas como Seguridad, Tesorería, Obras Públicas y Catastro, entregadas a la estructura de “El Rey Mago” (Severo Flores Mendoza).

La Transformación… del Delito

Es indignante que Rivera Navarro llegara al poder repitiendo el mantra de “no mentir, no robar y no traicionar”, incluso respaldado en su momento por figuras del más alto nivel nacional. Detrás del spot viral, se escondía el secuestro y tortura de precandidatos rivales para obligarlos a renunciar.

La “transformación” en Tequila no fue política, fue operativa:

  1. Extorsión institucional: Clausura de locales y cuotas a artesanos.
  2. Saqueo del erario: Desvío de recursos públicos para el financiamiento de “trocas duras” y “talibanes” al servicio del cártel.
  3. El error de cálculo: El alcalde cayó no por la vigilancia del Estado mexicano —que ignoró las denuncias de regidores durante un año— sino por tocar a los “peces gordos” de la industria tequilera y afectar inversiones estadounidenses, lo que activó la presión de Washington.

Conclusión

¿Cómo negar que el crimen organizado gobierna amplias regiones si los partidos ya postulan a sus sicarios? La detención de Rivera Navarro no debe verse como un “éxito” aislado, sino como la prueba de una claudicación. Mientras en el discurso se ofrecen abrazos, en los municipios se entregan las llaves de la ciudad al mejor postor del narco.

Al final, la imagen más poderosa es la de la gente en Tequila saliendo a bailar con música para celebrar el fin de esa “transformación” que resultó ser una pesadilla.

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