Tiempo de lectura aprox: 51 segundos
En una acción contundente para hacer valer la legalidad y el orden público, las autoridades municipales de Gómez Palacio procedieron a la clausura definitiva del bar Makondo. El establecimiento, ubicado estratégicamente en el bulevar Miguel Alemán y calle Trujano, fue sorprendido operando fuera de los límites permitidos, desafiando las normativas vigentes.
El peso de la denuncia ciudadana
La intervención no fue casualidad. Gracias al reporte de ciudadanos comprometidos, el personal del área de Alcoholes del Ayuntamiento desplegó un operativo de verificación durante la madrugada del lunes. Al llegar al sitio, los inspectores confirmaron que el local mantenía la venta de bebidas alcohólicas mucho después de su hora de cierre autorizada.
Cero tolerancia a la irregularidad
El secretario del Ayuntamiento, Aldo Franco, fue enfático al señalar que el procedimiento se realizó tras comprobarse la violación flagrante al reglamento municipal. Esta medida reafirma el compromiso de la administración local por garantizar que todos los negocios de esparcimiento operen bajo un marco de respeto a la ley y a la tranquilidad de los vecinos.
Operativo y sellos de clausura
Tras la inspección detallada y el desalojo del inmueble, el personal municipal colocó los sellos de clausura en los accesos principales. Con esta acción, el bar Makondo queda inhabilitado para operar hasta que se resuelva su situación jurídica y se cubran las sanciones correspondientes establecidas en el Reglamento de Alcoholes.
Este operativo es un recordatorio para todos los propietarios de establecimientos nocturnos: el orden y el cumplimiento de los horarios no son opcionales en Gómez Palacio.