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“Enseñar incluso bajo un árbol, pero con la convicción de que ahí también hay sueños”. Con estas palabras, la diputada Flora Leal Méndez puso bajo los reflectores la labor del CONAFE, calificándolo como una de las políticas de justicia social más humanas y necesarias para el estado.
Para la legisladora, llevar educación a las comunidades más alejadas no es solo una tarea administrativa, es un acto de vocación que garantiza que ningún niño, por lejos que viva, se quede atrás.
Los héroes de la educación en los rincones de Durango
Actualmente, más de 2,800 figuras educativas recorren los caminos más difíciles de nuestra entidad para llevar conocimiento a donde otras instituciones no llegan. Flora Leal destacó que este personal no solo tiene ganas de enseñar, sino que cuenta con:
- Capacitación continua: Procesos de formación profesional constantes.
- Metodología innovadora: Implementación de “comunidades de aprendizaje” y la relación tutora, un modelo reconocido por su efectividad.
Hechos, no solo palabras: El caso San Gerardo
La diputada demostró que este compromiso se traduce en realidades. Como ejemplo, destacó la reciente entrega de obras en la comunidad de San Gerardo, en Lerdo, donde gracias a la suma de esfuerzos se logró:
- Construcción de una nueva aula y baños dignos.
- Gestión de recursos a través del programa federal “La Escuela es Nuestra”.
“Cuando se desacredita al CONAFE, se envía un mensaje equivocado a las comunidades vulnerables: que su educación vale menos. Eso no lo podemos permitir”, sentenció la integrante del Grupo Parlamentario de Morena.
Optimizar, no cerrar
Ante las dudas sobre el futuro de la institución, la diputada fue clara: el plan no es cerrar escuelas, sino reorganizar y optimizar los recursos. El objetivo final es poner siempre el interés superior de la niñez por encima de cualquier burocracia, asegurando que el CONAFE siga siendo la solución fundamental para la realidad rural de Durango.