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El diputado Héctor Herrera presenta una reforma para acabar con las presiones, el chantaje político y el uso de recursos públicos en las elecciones gremiales.
Se acabaron los tiempos en que el trabajador era presionado para favorecer a una “planilla oficial”. Con una propuesta que promete sacudir las viejas estructuras de control político, el diputado Héctor Herrera Núñez presentó una iniciativa de reforma a la Ley de los Trabajadores al Servicio de los Tres Poderes del Estado. El objetivo es claro: autonomía total y libertad absoluta para el trabajador.
Tolerancia cero a la coacción
La reforma busca cerrar los vacíos legales que permitían abusos en el pasado. Bajo esta nueva normativa, quedará estrictamente prohibido:
- Presionar a los empleados para apoyar a candidatos sindicales específicos.
- Condicionar apoyos o prestaciones a cambio del voto.
- Utilizar recursos públicos para hacer proselitismo dentro de los sindicatos.
El poder regresa a la base
“No estamos creando nuevos derechos, estamos fortaleciendo los que ya existen para evitar que se vulnere la dignidad laboral”, explicó Herrera Núñez desde la tribuna. La propuesta busca que en Durango el voto sea realmente personal, libre, directo y secreto, garantizando que las instituciones se mantengan neutrales durante los procesos internos de los trabajadores.
Un estado más fuerte y transparente
Lejos de debilitar al gobierno, el legislador de Morena aseguró que un sindicalismo autónomo combate la corrupción y genera una verdadera profesionalización y paz social. Con esto, se busca romper con las prácticas históricas de control sobre la clase trabajadora, colocando el respeto a sus derechos en el centro de la “Cuarta Transformación” en el estado.
“En Durango no habrá tolerancia para la coacción”, sentenció el representante popular, marcando lo que podría ser el fin de una era de injerencias externas en la vida sindical.