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El corazón de Durango late al ritmo del aullido ancestral del lobo mexicano. Más que un simple animal, es el espejo de la identidad duranguense: un símbolo profundo de fortaleza, lealtad y la indomable voluntad de vivir en manada, protegiendo a los suyos frente a cualquier adversidad.
Un Símbolo Cargado de Historia y Esperanza
Desde 1630, dos lobos saltan en el escudo de la ciudad, una imagen que Javier Guerrero Romero, cronista de Durango, explica está llena de significado histórico y social:
- Fertilidad y Abundancia: Representa el deseo de un Durango próspero y en constante crecimiento.
- Valor y Coraje: Encarna la valentía para enfrentar los desafíos de la vida sin rendirse.
- Lealtad y Unidad: Como animal de manada, refleja el carácter del pueblo de Durango: todos avanzan unidos, cumpliendo una función vital.
Una Historia de Resiliencia y Renacimiento
El lobo mexicano estuvo al borde de la desaparición. Fue en la década de los setenta cuando inició un esfuerzo monumental para su conservación en el rancho La Michilía, en Durango. Después de casi cinco décadas de trabajo continuo, hoy este símbolo se retoma con fuerza, impulsado por Toño Ochoa, para recordarnos nuestras raíces y aspiraciones.
El lobo nos enseña a resistir, a cuidarnos entre todos y a nunca rendirnos. Que hoy esté en primer plano como símbolo del gobierno municipal marca un rumbo claro: fortalecer la identidad es fortalecer a la manada.