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Durango, Dgo. – El sueño de vivir en calles dignas y seguras es hoy una realidad palpable en el fraccionamiento Santa Amelia. Con una transformación que salta a la vista, la calle Nellie Campobello ha dejado de ser un lugar difícil de transitar para convertirse en un ejemplo de lo que se logra cuando la ciudadanía y el gobierno “jalan parejo”.
La recompensa a tu esfuerzo: Obras que se ven y se sienten
Este cambio radical es el fruto directo de las contribuciones de las y los duranguenses. Al entregar la obra, el alcalde Toño Ochoa fue claro: “Santa Amelia es el ejemplo de que sus impuestos regresan en beneficios reales”.
La intervención no fue menor, pues se pavimentaron más de 2 mil 145 m², incluyendo nuevas guarniciones y una señalización impecable que garantiza orden y limpieza en la zona.
Un plan imparable: Una calle nueva cada día
El programa “Al Millón en Pavimentación 2.0” no se detiene aquí. Con una meta ambiciosa, el Gobierno Municipal proyecta rehabilitar 300 calles durante este 2026 —prácticamente una diaria— para alcanzar las mil 500 vialidades transformadas en tres años.
Toño Ochoa adelantó que la maquinaria llegará pronto a calles como:
- Fannia Anitúa y Guadalupe Patoni.
- Francisco Escárcega y Rosaura Revueltas.
- Delfina Arroyo y Lago Michigan, entre otras.
Justicia tras años de espera
Para los vecinos, el sentimiento es de victoria. Jennifer Torres, representante de la comunidad, recordó que pasaron años gestionando esta obra sin ser escuchados hasta hoy. Por su parte, María Reyes y Manuela Rodríguez coincidieron en que el pavimento nuevo no solo mejora la plusvalía, sino que eleva la calidad de vida de todos los que transitan por el fraccionamiento.
En Durango, este es el camino: trabajo solidario y obras de calidad que demuestran que el esfuerzo de la gran familia sí transforma nuestra ciudad.