SIN CENSURA Abr 07 2026 Morena: De la mediocridad al cinismo

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Por: Víctor R. Hernández

Indiscutiblemente, la sociedad mexicana, de cara a las elecciones intermedias del próximo año, tendrá que hacer una profunda reflexión sobre lo que quiere para el futuro inmediato del país y de las millones de familias que lo integran. No hay punto medio: o se corta por lo sano con el instituto político que hoy conduce los destinos de la nación, o se acepta la condena de vivir bajo un régimen cada vez más policiaco, corrupto, tramposo e incapaz, con todo lo que ello implica para la vida democrática.

Morena no tiene remedio. No se trata de una crisis pasajera ni de errores aislados: hablamos de un modelo de poder que ha normalizado prácticas que antes se denunciaban y hoy se ejercen sin pudor. La alianza tácita con grupos criminales, el uso clientelar de los programas sociales y la operación política desde el aparato gubernamental son señales inequívocas de un partido que dejó de ser opción para convertirse en problema.

Hoy, la evidencia vuelve a exhibirlo. De acuerdo con información publicada por el diario Reforma, el Instituto Nacional Electoral ha invalidado más de 160 mil afiliaciones de Morena por no poder comprobar su autenticidad. La cifra no es menor: revela un patrón sistemático de manipulación que pone en entredicho la supuesta fortaleza de su estructura partidista.

Morena presume haber afiliado a más de 12 millones de personas. Sin embargo, las irregularidades detectadas —duplicidades en padrones, registros sin consentimiento y uso de datos personales sin garantías de autenticidad— abren una pregunta inquietante: ¿cuántos de esos militantes realmente existen y cuántos son producto de una maquinaria de simulación?

La aplicación utilizada por el partido para registrar afiliaciones carece de elementos básicos de seguridad. No exige fotografía viva ni cuenta con la validación documental necesaria para confirmar la voluntad del ciudadano. En otras palabras, permite construir padrones inflados sin certeza jurídica ni transparencia. Y eso, en un sistema democrático, es inadmisible. Peor aún, el propio INE ha documentado que Morena ignoró solicitudes de información para aclarar estas inconsistencias. De diez requerimientos formales, la mitad no fueron respondidos y la otra mitad carecía de datos suficientes para verificar la autenticidad de los

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