Sin Censura.- Ene 08. 2026 Toño Ochoa y la Trampa de la Reelección

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Por: Víctor Hernández

En la política, como en el ajedrez, la posición más peligrosa es la que parece más segura. Hoy, Toño Ochoa camina sobre una alfombra roja tendida por su reciente victoria de 2025; su trabajo se refleja en las encuestas nacionales que lo ubican como el séptimo alcalde mejor calificado, sin contar con el espaldarazo público del gobernador Esteban Villegas. Sin embargo, en el desayuno de inicio de año, el mandatario estatal soltó una frase que ha sido recibido con mucha reflexión en las oficinas del Palacio Municipal: Las segundas partes no siempre terminan bien”.

¿Es Toño el sucesor natural o un activo en riesgo? Analicemos sin filtros el futuro del alcalde de la capital hacia 2027 y 2028.

1- El Escudo del Millón de Metros

Toño Ochoa ha entendido que en la capital duranguense la política se traduce en pavimento. Su ambiciosa meta de superar los 92 mil metros cuadrados de pavimentación y las 300 calles intervenidas para este 2026 no es solo obra pública; es su seguro de vida política. Con proyectos como la tercera etapa de la Avenida Río Grande y el Presupuesto Participativo, Toño busca blindarse contra el desgaste natural de una reelección.

Pero además, el paquete de obras que se han programado para este año, que cambiará la imagen de la ciudad, sobre todo en la parte sur, rumbo a las instalaciones de la feria, marcará un antes y un después en el desarrollo de Durango.

La esperanza reside en que el alcalde ha logrado algo poco común: mantener una aprobación que lo coloca en el séptimo lugar nacional entre alcaldes de capitales. Pero cuidado: la crítica es implacable. El municipio es un “monstruo” que devora prestigios entre baches, basura y luminarias. Como bien dijo el gobernador: un error en la capital y la caída es estrepitosa.

2- La Simbiosis con el Gobernador

El futuro de Toño en 2027 depende, en gran medida, de su capacidad para mantenerse bajo la sombra de Esteban Villegassin mimetizarse al grado de perder brillo propio. El alcalde debe seguir con su estilo muy particular que lo ha colocado hasta donde hoy se encuentra, sin desaprovechar los espacios que permanentemente le brinda el gobernador. y Así lo recordó el lunes, el mandatario estatal: “Lo que le ayuda es que el gobernador está en la capital y lo ayuda, lo empuja y lo lleva”.

Esta relación es una moneda de dos caras. Por un lado, Toño tiene recursos y respaldo político que otros alcaldes envidiarían. Por el otro, el margen de error es cero. Si la capital se le descompone a Toño, le ensucia el récord a la alianza que Villegas ha construido con tanto celo. El 2027 será la prueba de fuego: ¿podrá Toño entregar una capital “ganable” para los candidatos a diputados de la alianza, o el desgaste del cargo le pasará la factura a todo el bloque?

3- 2027: ¿El Salto o la Consolidación?

Aunque el alcalde ha insistido en que su proyecto es el permanecer dos años y medio en la presidencia municipal, su equipo deberá entender que el primer edil capitalino es parte de un proyecto más amplio que se decide en el CCB, por lo que deberá estar abierto a lo que se proponga.

Y es que, hacia la renovación del Congreso en 2027, el nombre de Toño Ochoa estará inevitablemente en las listas de prospectos. Sin embargo, el gobernador ya marcó la pauta: en política el poder no se comparte y los perfiles deben “trabajar para aparecer en las encuestas”.

Toño tiene la ventaja de la visibilidad, pero enfrenta el reto de la fatiga administrativa. Mientras figuras como Ali Gamboa o Gaby Hernández vienen “frescas” y creciendo en territorio, Toño debe cargar con la responsabilidad diaria de los servicios públicos. Su futuro hacia la gubernatura o una posición federal en el 2027 dependerá de que logre transitar este año sin crisis mayores.

Toño Ochoa es hoy el “buen prospecto” que camina bien, pero en el tablero de Esteban Villegas, nadie tiene el lugar asegurado. El alcalde tiene la oportunidad histórica de romper la maldición de las reelecciones grises, siempre y cuando no se olvide que, en Durango, la gente no perdona la soberbia ni el descuido de “la casa”.

El 2027 no se gana en las encuestas de hoy, se gana tapando el bache de mañana. Toño tiene el apoyo, tiene el plan, pero el reloj del desgaste ya empezó a correr.

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