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En un esfuerzo legislativo por abordar de fondo la crisis de salud mental en la entidad, el presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política (Jugocopo), Alejandro Mojica Narváez, presentó una iniciativa de reforma a la Ley de Salud del Estado para establecer como una obligación prioritaria la detección, prevención y control de la depresión y la ansiedad.
El proyecto de ley surge como respuesta directa al impacto de estos trastornos de alta prevalencia, los cuales están estrechamente vinculados como factores detonantes de la ideación y consumación del suicidio en la población duranguense. La reforma busca reconfigurar el sistema público para que la salud emocional reciba la misma urgencia e inversión que las enfermedades físicas.
La propuesta legislativa destaca por blindar el acceso a los tratamientos, exigiendo que los medicamentos especializados se incluyan de forma obligatoria en los servicios básicos de salud del Estado. Para evitar interrupciones terapéuticas por desabasto, la iniciativa plantea fortalecer formalmente la planeación en la cadena de adquisición, almacenamiento y distribución de psicofármacos esenciales.
“Queremos un Durango donde nadie tenga que enfrentar sus momentos más oscuros en soledad. Un Durango donde pedir ayuda sea un acto de valentía, recibir atención sea un derecho y siempre exista una oportunidad para salir adelante”, expresó el también coordinador del Grupo Parlamentario del PAN durante la exposición de motivos en la tribuna del Congreso local.
Mojica Narváez enfatizó que las instituciones públicas deben evolucionar más allá del discurso preventivo tradicional: “No basta con decirle a una persona que busque ayuda. Tenemos que asegurarnos de que esa ayuda exista, llegue a tiempo y pueda mantenerse”, concluyó el legislador, delineando una estrategia integral que compromete a las autoridades sanitarias a garantizar la disponibilidad y continuidad de la atención psiquiátrica y psicológica en el estado.