De obligación escolar a pasión ambiental: Jóvenes del COBAED limpian el Parque Guadiana

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Durango, Dgo.- A través del programa Ecoguardianes impulsado por Toño Ochoa, cientos de estudiantes se activan bajo el lema ¡Verde es el camino! para rescatar las áreas verdes de la capital.

Nuevas generaciones como agentes de cambio

La transformación urbana de Durango ha sumado un aliado estratégico en las aulas. Con el objetivo de arraigar una cultura de limpieza y respeto por el entorno natural, el Gobierno Municipal consolidó las brigadas operativas del programa Ecoguardianes. Esta estrategia de educación ambiental y corresponsabilidad ciudadana, promovida por el alcalde Toño Ochoa, busca que los jóvenes se involucren de manera directa en el cuidado de los ecosistemas públicos de la ciudad.

El epicentro de estas recientes jornadas comunitarias fue el Parque Guadiana, donde estudiantes y docentes unieron esfuerzos en tareas de mantenimiento civil.

El reto de la corresponsabilidad urbana

Everardo Martínez, director del plantel COBAED Lomas, destacó la evolución que han tenido los alumnos frente a estas dinámicas. Explicó que, aunque inicialmente las actividades se percibían como una simple asignación o responsabilidad de carácter escolar, conforme avanzaron los despliegues en campo los jóvenes encontraron una experiencia de integración sumamente divertida y formativa.

El directivo enfatizó que el mantenimiento de una ciudad limpia no recae únicamente en el personal de servicios públicos, sino en el comportamiento diario de la población.

“Si hay basura es porque alguien no la depositó donde corresponde; es un trabajo de nosotros que ayudaría muchísimo al municipio y a las escuelas”, puntualizó Martínez.

Acciones concretas en el pulmón de la ciudad

La metodología de trabajo de los Ecoguardianes se basa en la organización por células operativas para maximizar la cobertura en territorio. La estudiante María Fernanda Ramos detalló que, junto a sus compañeros de grupo, acudieron a las secciones boscosas del Parque Guadiana para realizar la recolección selectiva de residuos sólidos, hojarasca y ramas secas.

Los participantes del proyecto ambiental coincidieron en las siguientes pautas de impacto social:

  • Conciencia colectiva: Las dinámicas cambian la perspectiva de los bachilleres frente al cuidado del entorno.
  • Hábitos cotidianos: Acciones básicas, como depositar correctamente una botella de plástico o separarla para reciclaje, reducen de forma drástica el costo de mantenimiento urbano.
  • Continuidad institucional: Docentes como la profesora Rita Monserrat García urgieron a las autoridades a mantener estos esquemas de forma permanente en los planes de estudio para contrarrestar la falta de cultura ecológica tradicional.

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