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Por: Víctor R. Hernandez
Hoy comienza a rodar el balón, en las canchas de futbol de México, Estados Unidos y Canadá. El Campeonato Mundial de Futbol 2026, hoy por hoy, es el deporte más popular del mundo. Valga este referente para mencionar que este evento internacional cae como anillo al dado, aunque sea para las próximas tres semanas, a la presidenta Claudia Sheinbaum, quien habrá de aprovecharla al máximo para terminar de definir su cortísima línea en el tiempo, antes de enfrentar la brutal embestida de Donald Trump.
La tregua de tres semanas que el mundial futbolero le da a la presidenta mexicana, servirá para definir como enfrentará política y legalmente las acciones que viene desdoblando el gobierno de Washington. ¿Qué decidirá en este cortísimo tiempo? Su equipo cercano la logrará convencer de la necesidad de distanciarse a su jefe político López Obrador, y su equipo de delincuentes? ¡O insistirá en sacrificarse, junto con este grupo de criminales?
No queda mucho tiempo, apenas tres semanas, para saber el dramático desenlace.
EEUU YA TIENE EL CERCO,CASI CERRADO
Desde 2023, Estados Unidos ha venido armando toda la arquitectura criminal elaborada desde lo más alto poder del gobierno mexicano. Y tiene una impresionante cantidad de expedientes que huirán al huachicol fiscal (contrabando de combustibles) como el puente financiero entre el crimen organizado y la estructura política de Morena a través de un esquema masivo de financiamiento electoral paralelo y lavado de dinero.

De acuerdo con las fuentes, esta conexión se articula principalmente de las siguientes formas:
- Financiamiento ilegal de campañas políticas: El dinero producto del contrabando de combustibles se utilizó como una fuente paralela para inyectar recursos a las campañas de Morena. Específicamente en el 2021, la red operada por Sergio Carmona utilizó fondos del huachicol fiscal para financiar las campañas electorales en Sinaloa (con Rubén Rocha Moya), Nayarit, Zacatecas, Quintana Roo y Michoacán. Posteriormente, en 2023, esta misma estructura de financiamiento paralelo respaldó la precandidatura presidencial de Adán Augusto López.
- Financiamiento de la guerra del narcotráfico: El negocio del huachicol fiscal no solo enriquece a los políticos, sino que es una fuente vital de ingresos para los cárteles; legisladores en Estados
Unidos lo catalogan ya como su segunda mayor fuente de financiamiento. En San Pedro Garza García, Nuevo León, opera una célula vinculada al cártel de Sinaloa dedicada al blanqueamiento de dinero de este contrabando, la cual servía directamente para financiar la guerra paramilitar de los Chapitos en contra de los Mayos.
- Lavado de dinero a través de contratos gubernamentales: Una vez en el poder, los gobiernos estatales regresan el favor a los operadores criminales adjudicándoles dinero público. El caso de Nayarit es un ejemplo donde el gobierno de Miguel Ángel Navarro asignó múltiples contratos públicos a las empresas de Sergio Carmona con el objetivo de blanquear el dinero proveniente del huachicol fiscal.
- Asociación comercial directa con familiares de gobernantes: El dinero del huachicol fiscal llega hasta las familias de los gobernantes. En Sinaloa, el exsecretario de finanzas Enrique Díaz Vega conoce el entramado de empresas vinculadas al contrabando de combustible en Monterrey y Saltillo que mantienen un rastro de negocios directo con los socios de los hijos del gobernador Rubén Rocha Moya. Estas empresas operan con impunidad institucional, a pesar de que en el pasado se les han confiscado pipas.

Como podemos observar, el huachicol fiscal representa una estructura empresarial, criminal y financiera de suma importancia que entrelaza los intereses del narcotráfico con las redes de movilización electoral de Morena.
Pero la trama de esta historia no concluye aquí. La entrega de Enrique Díaz Vega, ex secretario de finanzas de Rubén Rocha Moya no sólo aportará información detallada de cómo se triangulaba el dinero para hacerlo llegar a los grupos criminales o a los candidatos a gobernador. Tambien habrá de aportar fechas y montos de los recursos entregados puntualmente a los hijos de López Obrador, o la entrega de contratos a los amigos personales de los hijos del expresidente.
recordemos la columna de Carlos Loret, publicada en el Universal, el 5 de mayo de 2026.
En ella, Loret afirma, citando fuentes anónimas de primer nivel con acceso a la investigación (presumiblemente la de Estados Unidos contra funcionarios sinaloenses vinculados al Cártel de Sinaloa / Los Chapitos):
- Enrique Díaz Vega (exsecretario de Administración y Finanzas de Sinaloa bajo Rubén Rocha Moya) era el encargado de entregar dinero en efectivo (“en sus manitas”) a Andrés Manuel (Andy) y Gonzalo (Bobby) López Beltrán.
- Las entregas ocurrían durante visitas de los hermanos a Sinaloa (donde Rocha los recibía personalmente) o mediante portafolios con cash enviados a la Ciudad de México cuando no viajaban.
- Ese dinero se usaba supuestamente para negocios en obra pública, medicinas y equipamiento hospitalario, con Amílcar Olán como operador financiero de los hijos de AMLO. Las fuentes indican que sabían el origen del dinero.
Claudia Sheinbaum tiene escasas tres semanas para entregar no sólo los 10 que ya mostró Estados Unidos, con nombres y apellidos, sino tambien a Adán Augusto López y a Mario Delgado, su secretario de educación.
De no hacerlo, a partir de julio, deberá enfrentar la furia, en serio, de Donald Trump y las instituciones de justicia norteamericanas.